Cuando se inventaron las lentes progresivas, en el año 1959, no existía la tecnología de hoy en día, y las lentes no estaban del todo perfeccionadas como lo están ahora. Estos últimos años, los avances tecnológicos han permitido diseñar nuevas lentes, de mayor calidad y con mejor resultados. 

La primera duda a la hora de comprar unas gafas progresivas reside en nuestra capacidad de adaptación “¿Conseguiré adaptarme a las progresivas? ¿Tardaré mucho en hacerlo?”. Hoy en día, casi el 100% de las personas que prueban por primera vez unas gafas progresivas, se adaptan a ellas casi de manera inmediata.

Para aquellas personas que tardan más en adaptarse, en este artículo encontrarás pequeñas claves para poder hacerlo de una forma cómoda y rápida. Descubrirás la importancia de realizar examen de la visión, y que el secreto para adaptarte a tus progresivas se encuentra justamente en este paso.

La vista es uno de los sentidos más complejos, pero también muy adaptable. Es capaz de adaptarse perfectamente a nuevas situaciones, solo es cuestión de tiempo.

 

¿Qué son unas gafas progresivas?

Las gafas progresivas son lentes “multifocales” que ofrecen la posibilidad de ver a todas las distancias (visión de cerca, intermedia y de lejos) de una forma natural. Mientras que las monofocales son lentes con una única graduación en toda la lente, las progresivas ofrecen diversas graduaciones, con una progresión integrada y natural.

lentes progresivas

 

Cómo adaptarte a las gafas progresivas

Acudir a un óptico acreditado

El paso fundamental antes de comprar unas gafas progresivas es solicitar tu cita en una óptica acreditada donde sepas que sus expertos podrán ofrecerte una atención totalmente personalizada y garantizarte la mejor solución a tu problema. El óptico graduará tu vista y estudiará todos los factores y necesidades individuales para recomendarte las progresivas que mejor se adapten a tu estilo de vida.  

 

Tu estilo de vida es relevante

El tipo de actividad que desarrollas diariamente incide directamente en el tipo progresivas que necesitas. En función de tu profesión o actividad diaria, se dará más importancia a un campo de la lente o a otro.

Si trabajas en una oficina y tu visión es mayoritariamente la cercana/intermedia, el óptico otorgará más relevancia a los campos de la lente correspondientes a estas distancias para que puedas leer y estar frente al ordenador sin ningún problema visual.

 

Acostumbrar los ojos a la nueva condición

La primera vez que usamos unas gafas progresivas, es normal que la nueva condición sea un tanto extraña. Sucede lo mismo cuando pasamos de unas monofocales con montura pequeña a unas con una montura más grande. La condición visual es diferente, pero nuestros ojos se adaptan en cuestión de poco tiempo.

Para acostumbrar el ojo a la nueva condición, debes de usar las progresivas y esperar a que el ojo se adapte a la nueva situación. Hasta el momento, es aconsejable evitar actividades como la conducción, ya que puede poner en riesgo nuestra seguridad.

 todo el día y evitar quitártelas continuamente. De esta forma, los usuarios que no se adaptan de forma inmediata, podrán conseguirlo en el menor tiempo posible.

 

Dar importancia al movimiento de cabeza

Por norma general, solemos mover los ojos para seguir el movimiento de los objetos. Con las gafas progresivas, es necesario acompañar los movimientos oculares con ligeros movimientos de cabeza. De esta forma conseguiremos dar fácilmente con el campo de graduación correspondiente en cada momento.

Por ejemplo, a la hora de subir las escaleras de tu casa, si miras hacia abajo con los ojos, estarás mirando a través del campo graduado para la visión de cerca. Para eso, solamente tienes que bajar un poco la cabeza para enfocar la vista a través de la zona correcta.

 

Asegúrate de tener una garantía de adaptación

Unas gafas progresivas son buenas siempre y cuando cuenten con una garantía de adaptación. Si es tu primera vez usando gafas progresivas, esta garantía es imprescindible para asegurarte la adaptabilidad.

En ISOCU (Instituto Superior Ocular) estamos tan seguros de la calidad de nuestras lentes KODAK Lens, que ofrecemos a todos nuestros clientes una garantía de adaptación, de 3 meses. Si durante los 3 primeros meses no consigues adaptarte a tus gafas progresivas ISOCU, te las cambiamos o devolvemos el dinero.