Has pasado los cuarenta y empiezas a tener problemas con la visión de cerca: no ves bien los objetos a cortas distancias, necesitas estirar el brazo para poder leer el periódico, envías mensajes de texto sin sentido o necesitas pedirle a otra persona que te lea la fecha de caducidad de los productos. La presbicia ha llegado y es hora de buscarle una solución.

No importa lo espectaculares que sean tus nuevas gafas o lo bien que te sienten su color y forma, las características de unas lentes bifocales, la acción de tener que cambiar continuamente de gafas monofocales (para distancia largas y cortas) o el gesto de tener que mirar por encima de ellas para poder enfocar objetos lejanos, puede darte una apariencia poco atractiva, por ello las lentes progresivas son la mejor opción si te ha llegado la presbicia.

Hoy en día la tecnología utilizada en las gafas progresivas ofrece una mirada más juvenil, lentes totalmente personalizadas, pensadas para adaptarse a tus actividades diarias y así ofrecerte una visión más natural a todas las distancias: cerca, intermedia y lejos.

En el momento que necesitamos comprar unas gafas comienzan las dudas, barajamos todas las opciones y nos informamos sobre el tipo de lente que mejor se adapta a nuestras necesidades. Durante este proceso nos encontramos con varios mitos acerca de las gafas progresivas, mitos que pueden hacernos sentir inseguros a la hora de decantarnos por este tipo de lentes. Pero en los últimos años la tecnología en el sector de la óptica ha avanzado a grandes pasos, lo que ha permitido solucionar problemas que hoy en día permanecen como lo que son, mitos.

 

¿Cómo funcionan las gafas progresivas?

Las gafas progresivas son las lentes más evolucionadas del mercado y la mejor opción para los présbitas, permitiéndoles ver correctamente a todas las distancias. Son lentes multifocales, pero tienen la apariencia de unas lentes monofocales al no tener “cortes” que delimitan los campos graduados de la lente. Es por esta misma razón que las gafas progresivas ofrecen un estilo más estético.

La graduación en una lente progresiva varía gradualmente desde su punto superior a su punto inferior, proporcionando a la lente la graduación necesaria para una visión más nítida, de cerca, en visión intermedia y de lejos, sin la necesidad de tener que cambiar de gafas. El campo inferior de la lente progresiva está dedicada a la visión de cerca, mientras que el campo superior se encuentra la graduación para la visión de lejos. El campo central sirve para la visión intermedia, que facilita la transición entre las dos graduaciones y además, sirve para realizar actividades como estar delante de un ordenador, que no está lo demasiado cerca para utilizar la graduación de visión de cerca, ni tan lejos como para utilizar la graduación de visión de lejos.

 

Beneficios de las gafas progresivas

Las lentes progresivas ofrecen grandes ventajas a las personas con presbicia, de hecho, “El 43% de los españoles mayores de 45 años considera que las lentes progresivas son la mejor solución para la presbicia”.

  • Las lentes progresivas ofrecen una visión a tres distancias: cerca, lejos e intermedio.

  • Al no haber “cortes” en la lente que delimiten los diferentes campos graduados, las progresivas aportan al usuario un aspecto más estético.

  • Las lentes progresivas eliminan un problema habitual que existe en las bifocales y trifocales, que es el “salto de imagen”. Las imágenes en estas lentes parecen “saltar” cuando la vista está enfocando en el límite entre el campo de lejos y el de cerca. Sin embargo, en las lentes progresivas, al no existir este “corte”, la transición entre los campos de la lente es más fluido y sin saltos de imagen.

  • Ofrecen una buena visión en el campo de visión intermedio, mientras que las lentes bifocales ofrecen solución al campo de visión largo y corto.

  • Gracias al campo intermedio de la lente, favorece al présbita una transición natural entre el plano largo y corto.

escritorio con gafas progresivas

 

Falsos mitos acerca de las gafas progresivas

Existen numerosos rumores y mitos difundidos sobre las gafas progresivas, y frente a estos mitos nos gusta poner al frente la tecnología que sustenta las gafas progresivas para ofrecer a sus usuarios la mejor experiencia visual.

  • Es falso que la adaptación a las gafas progresivas es complicada: La nueva generación de lentes progresivas ha conseguido que su adaptación sea casi inmediata. Prácticamente el 100% de los usuarios se adaptan fácilmente a ellas y tienen la sensación de no llevarlas puestas. En ISOCU (Instituto Superior Ocular) estamos tan seguros de la calidad de nuestras lentes KODAK Lens, que ofrecemos una garantía de calidad, si a los 3 meses no te adaptas a nuestras gafas progresivas, te devolvemos el dinero.

 

  • Es falso que provocan mareos: Gracias a la naturalidad que ofrecen las lentes a la hora de pasar de la zona de lejos a la de cerca, pasando por la intermedia, consiguen eliminar los mareos. Siempre que utilizamos gafas nuevas sentimos una ligera sensación de distorsión, que cesan cuando el ojo se adapta a la nueva situación. Sin embargo, la nueva tecnología permite diseñar unas lentes progresivas totalmente personalizadas para reducir los mareos casi a un o%, ya que es normal que a las primeras horas tengamos que esperar a que el ojo se adapte a la nueva condición visual.

 

  • No es cierto que no se puede ver por los laterales: Las primeras gafas progresivas tenían el problema de tener una zona difusa amplia ¿a qué se debía? El retallado tradicional de las lentes ofrecía una amplitud del campo de vista mucho menor, pero con el retallado digital con los que actualmente se realizan las progresivas, proporcionan al présbita campos de visión amplios independiente de la distancia.

 

  • Es falso que se ven imágenes distorsionadas: Las primeras lentes progresivas carecían de zona intermedia de visión y no eran totalmente personalizadas. Por este motivo, se veían imágenes distorsionadas a través de la lente. Sin embargo, con las nuevas técnicas de diseño y retallado, actualmente las gafas progresivas son totalmente adaptadas al problema de cada uno, además, al añadir el campo de visión intermedia, la transición entre graduaciones es más natural y consigue eliminar por completo las distorsiones.

 

  • No es cierto que las gafas progresivas sirvan únicamente para gente con dos problemas refractivos (presbicia y miopía): Si solo tienes presbicia creerás que lo más lógico sea comprar unas gafas monofocales para poder llevar acabo las actividades que precisen de una visión de cerca. Lo cierto es, que unas gafas monofocales te obligan a tener que ponerlas y quitarlas continuamente. Si solo tienes presbicia, las gafas progresivas pueden adaptarse perfectamente a la visión de cerca, dejando sin graduar el campo de visión de lejos. De esta forma podrás usar tus nuevas gafas sin tener que quitártelas para poder ver de lejos.

 

  • Es falso que las gafas progresivas solo sirvan para trabajar: al ser unas lentes que se adaptan a todas las distancias, es perfectamente posible usarlas para realizar cualquier tipo de actividad fuera de la oficina. De cara a la opción que más se adapte a cada usuario, el óptico tendrá en cuenta factores como tu estilo de vida para poder optimizar al máximo el campo de visión.

 

  • Las lentes progresivas no son iguales a las lentes bifocales: Mientras que en las lentes bifocales existe un “corte” entre ambos campos graduados (corto y lejos) y no existe el campo intermedio, las lentes progresivas ofrecen una visión más natural y un aspecto más juvenil gracias a la eliminación de los “cortes” y la incorporación del campo intermedio.

 

  • Es falso que las gafas progresivas son muy caras: Hoy en día existe una gran variedad de lentes progresivas y a precios totalmente adaptados al bolsillo de cada uno, todo depende de la tecnología empleada y el grado de optimización visual que se puede conseguir.  ISOCU (Instituto Superior Ocular) ofrece 3 packs de gafas progresivas adaptadas al estilo de vida de cada uno, lentes de alta gama que cuentan con la garantía de calidad KODAK Lens, un referente en el campo de la salud ocular. Lentes totalmente personalizadas, tanto a la vista como al bolsillo. Pero el precio no recae únicamente en la calidad de la lente. ISOCU además, consigue reducir el coste de sus progresivas al adoptar un sistema de distribución directa, eliminando el número de intermediarios entre la fábrica y el usuario, de forma que mantiene la calidad de las lentes y las ofrece a un precio adaptado a cada uno.

gafas progresivas sobre un libro

 

Qué gafas progresivas son las más apropiadas

Para determinar el tipo de lente progresiva que necesitas, el óptico tendrá en cuenta una serie de factores: la graduación para cada campo, la forma de mirar, la naturaleza de tus actividades diarias… El óptico es la mejor persona para recomendarte la solución que mejor se adapta a tus necesidades.

Los expertos aconsejan que una vez cumplidos los 40 años es necesario realizar exámenes oculares de forma anual, ya que es a partir de esta edad cuando nuestra vista empieza a sufrir los efectos del tiempo.

La presbicia es uno de los problemas oculares relacionados con la edad, esto es diferente al astigmatismo, la miopía y la hipermetropía, que están relacionados con la forma del globo ocular y se originan por factores genéticos y ambientales. La presbicia es inevitable, todos lo sufriremos tarde o temprano y es importante acudir a un experto para recibir la mejor solución.