Un mundo con córneas ilimitadas, sin listas de espera, un mundo donde cualquier persona pueda imprimir en 3D su propia córnea. Parece imposible, pero unos investigadores de Reino Unido han logrado crear una bioimpresora 3D capaz de renovar el procedimiento actual para el trasplante de córnea.

¿Qué es la córnea?

La córnea es el tejido cuya característica principal es la transparencia. Es la primera de las lentes que forman el sistema óptico, y es responsable de una gran parte de la potencia visual total del ojo. Controla el enfoque y la entrada de luz al ojo, y además funciona como escudo protector.

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¿En qué consiste un trasplante de córnea?

El trasplante de córnea o la queratoplastia, consiste en la sustitución del tejido cuando pierde su transparencia. Con este procedimiento conseguimos recuperar la nitidez de la córnea y mejorar la visión del paciente.

La cirugía actual se realiza retirando la parte de la córnea dañada, sustituyéndola por una parte de córnea sana y transparente de un donante.

El problema de este proceso es, principalmente, la escasez de córneas disponibles. Se estima que hoy día hay en todo el mundo más de 10 millones de pacientes con necesidad de un procedimiento quirúrgico para prevenir la ceguera corneal y casi 5 millones en situación de ceguera provocada por un accidente o una enfermedad. Eso supone casi 15 millones de pacientes esperando un trasplante de córnea.

Con estos datos podemos imaginarnos la larga lista de espera que supone conseguir un donante que cumpla con los requisitos legales, así como las pruebas analíticas necesarias para la donación. 

En la universidad de Newcastle, Reino Unido, acaban de desarrollar una técnica que consiste en imprimir en 3D córneas artificiales. La bioimpresora utiliza como “tinta” un “biogel” compuesto de alginato, colágeno y células madre extraídas de la córnea de un donante. Este proceso consigue que las células se mantengan vivas, y a su vez, consiguen que el “biogel” sea lo suficientemente consistente para mantener la forma de la lente y suave para que salga sin problemas por la boquilla de la bioimpresora.

Antes de la impresión, el paciente necesita pasar por diferentes estudios para determinar con exactitud las dimensiones y coordenadas necesarios para que la nueva córnea coincida con el tamaño y forma del ojo.

Los científicos lograron imprimir una córnea en menos de seis minutos. En un futuro, esta técnica puede reducir drásticamente las listas de espera y el coste de la intervención.

Actualmente no existe la tecnología para poder producir masivamente estas córneas artificiales, además, necesita afinarse y recibir la aprobación de los órganos regulatorios antes de poder estar disponible en hospitales. Un estudio realizado en 2016 concluyó que solo había disponible un trasplante de córnea por cada 70 demandantes, de ahí que hallazgos como la bioingeniería avanzada resulte un gran avance en el campo de la salud ocular y una esperanza para todas aquellas personas que busquen un donante.

 

 

Fuente: https://www.xataka.com/investigacion/un-grupo-de-cientificos-asegura-haber-creado-la-primera-cornea-artificial-impresa-en-3d-usando-celulas-humanas

https://icrcat.com/tratamientos-pruebas/trasplante-de-cornea-queratoplastia/