La tecnología ha facilitado muchas operaciones que hace años veíamos como demasiado tediosas. Hoy en día, una simple transferencia bancaria podemos llevarla a cabo desde nuestro dispositivo móvil. Por este motivo, la protección de nuestros datos se ha convertido en algo relevante en nuestro día a día, y los métodos biométricos, como es el reconocimiento ocular, se encuentran entre los primeros sistemas de uso en seguridad.

¿Qué es la biometría?

Los sistemas biométricos son herramientas de reconocimiento basadas en características físicas de las personas, como por ejemplo la huella dactilar y el reconocimiento ocular. Su auge se debe sobre todo a la proliferación de los teléfonos inteligentes y a las demandas de sus usuarios a evitar posibles intromisiones.

Aunque actualmente, en seguridad, la huella dactilar es el factor biométrico más utilizado, el reconocimiento ocular está proliferando. Existen dos formas de hacerlo, a través de un reconocimiento de iris o a través de un escaneo de la retina. Ambos métodos utilizan una parte del ojo para la identificación del individuo, pero el procedimiento es diferente:

 

  • Reconocimiento de iris: El iris, es una membrana que determina el color del ojo y está compuesto por diferentes irregularidades únicas para cada persona. El reconocimiento de iris lo que hace básicamente es, a través de una cámara con una sutil iluminación infrarroja calcular las coordenadas de estas irregularidades y plasmarlas en una plantilla digital, como si fuese un mapa. Este sistema de biometría se está empezando a aplicar en nuestros dispositivos, ya que a diferencia de la huella dactilar que reconoce a una persona a través de 40-60 puntos característicos, el reconocimiento de iris lo hace mediante 200 puntos, lo que hace que este sistema sea 10 veces más seguro que el escáner dactilar.

 

  • Escaneo de retina: La retina es un tejido que se encuentra en la superficie interior del ojo, es sensible a la luz y está formada por una compleja estructura de vasos sanguíneos que varía de persona a persona. El escaneo de retina utiliza un sistema complejo de biometría basado en la cantidad de luz reflejada por el ojo. Los vasos sanguíneos de esta compleja estructura absorben más la luz que el resto del ojo, por lo que, al dirigir un rayo de luz infrarroja hacia el interior del globo ocular, el patrón resultante de las variaciones entre luz absorbida y reflejada se traduce en un código informático.

 

Ambos métodos son completamente fiables y seguros, por ello se utilizan en varias instituciones y empresas. Pero a la hora de aplicarlo en nuestros dispositivos personales la única diferencia entre ambas tecnologías reside en la comodidad y rapidez de uso. Para el escaneo de retina es necesario acercar mucho el ojo, en cambio el reconocimiento de iris funciona situando el dispositivo a unos pocos centímetros de la cara, posición mucho más cómoda.

 

Fuente: https://www.by.com.es/blog/reconocimiento-de-iris-y-escaneo-de-retina/

https://elpais.com/economia/2017/12/06/actualidad/1512562130_278522.html