El ojo es uno de los órganos más delicados que poseemos, por este motivo debemos de cuidarlos y prestarles la atención que se merecen para evitar futuros problemas. Además, se ven constantemente afectados por alergias, contaminación y polvo, por lo que siempre sentimos la necesidad de frotarlos para aliviar las molestias.

De forma habitual, tendemos a tocarnos los ojos, especialmente cuando estamos cansados, para aliviar un picor o cuando se nos mete algo en el ojo. Es una acción casi involuntaria a la que solemos recurrir, incluso varias veces al día, para estimular la secreción de lágrimas que ayudan a limpiar y humedecer el ojo, aliviándonos así de las molestias. Pero, ¿es beneficioso para nuestra salud ocular?

En realidad, este simple gesto tiene un gran riesgo para nuestra salud visual, porque supone pasar de nuestras manos directamente al ojo, una ingente cantidad de bacterias que puede acabar provocando infecciones o conjuntivitis. Podemos incluso provocar microtraumatismos que, si se repiten de forma continuada, puede dañar la superficie corneal y, además, deformar su curvatura. Estas lesiones se agravan en el caso de haber un objeto extraño en el ojo, ya que, al frotarlo, desplazamos el objeto violentamente de un lado a otro, empeorando la situación.

 

¿Qué más podemos provocar si frotamos continuamente los ojos?

  1. Queratocono: Frotarse el ojo de manera intensa y continuada puede provocar que la córnea se deforme y empiece a abultarse hasta adoptar una forma de cono.
  2. Dañar el nervio óptico: Si en el caso de tener la presión intraocular alta o de sufrir glaucoma, el frotarnos los ojos pueden desencadenar serios daños en el nervio óptico.
  3. Desprendimiento de retina: Si sufrimos de alguna enfermedad ocular relacionada con la retina, la presión intraocular que provocamos al frotarnos podría estar contribuyendo con un desprendimiento de retina.

 

¿Qué debemos hacer?

Si sientes escozor o irritación ocular, la mejor forma de aliviar estas molestias sin necesidad de frotarse los ojos, es utilizar lágrimas artificiales o solución salina estéril. Estos productos, que puedes conseguir sin receta, ayudan a mantener nuestros ojos limpios y húmedos.

A esto, podemos añadir otro factor importante, varios estudios han confirmado que la posición en la que miramos la pantalla de un dispositivo digital incide directamente en la sequedad del ojo. Si miramos hacia la pantalla de un ordenador, donde su posición está a la altura del ojo, la abertura palpebral es mayor. En cambio, si miramos hacia abajo, un teléfono móvil o portátil, la exposición del ojo es menor, consiguiendo evitar que se evapore lágrima de la superficie del ojo, manteniéndolo siempre húmedo y reduciendo la posibilidad de molestias.

Si el problema persiste, debes acudir a un experto en el cuidado de la visión para detectar cualquier problema y recibir un tratamiento adecuado.

 

Fuente: http://comunidaria.com/6-razones-para-no-frotarse-los-ojos/