El ojo es uno de los órganos más delicados que poseemos, por este motivo debemos de cuidarlos y prestarles la atención que se merecen para evitar futuros problemas. Además, se ven constantemente afectados por alergias, contaminación y polvo, por lo que siempre sentimos la necesidad de frotarlos para aliviar las molestias.

Porqué nos frotamos los ojos

De forma habitual tendemos a tocarnos los ojos, especialmente cuando estamos cansados o hacemos frente a los síntomas de la alergia. Frotamos los ojos para aliviar un picor o cuando se nos mete algo en el ojo. Y es que es una acción casi involuntaria a la que solemos recurrir, incluso varias veces al día, para estimular la secreción de lágrimas que ayudan a limpiar y humedecer el ojo, aliviándonos así de las molestias. Pero, ¿es beneficioso para nuestra salud ocular?

Además, cuando estamos estresados, presionar ligeramente el globo ocular puede relajarnos, ya que de esta forma reducimos nuestro ritmo cardíaco (reflejo óculo-cardíaco). Presionar ligeramente, no significa frotar con cierta presión el ojo, y muchas personas lo hacen sin ser conscientes de su riesgo.

Es malo frotar los ojos

 

¿Cómo dañamos el ojo al frotar?

En realidad, este simple gesto tiene un gran riesgo para nuestra salud visual, porque supone pasar de nuestras manos directamente al ojo, una ingente cantidad de bacterias que puede acabar provocando infecciones o conjuntivitis.

La córnea está compuesta mayoritariamente por fibras de colágeno, cuya función es la de mantener su forma para proteger la superficie del ojo y garantizar la calidad de visión. Cuando frotamos el ojo podemos provocar microtraumatismos que, si se repiten de forma continuada, puede dañar la superficie corneal y, además, deformar su curvatura. Estas lesiones se agravan en el caso de haber un objeto extraño en el ojo, ya que, al frotarlo, desplazamos el objeto violentamente de un lado a otro, empeorando la situación.

No olvidemos que la piel alrededor del ojo es fina y delicada, por eso es justo donde se muestran los primeros signos de envejecimiento. Frotar los ojos contribuye al deterioro de la piel de los párpados, dando lugar a las arrugas de forma prematura, bolsas y ojeras.

 

¿Qué provoca que frotemos los ojos?

1. Infección ocular

La conjuntivitis es una infección frecuente y, por lo general, fácil de tratar. La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, capa transparente que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. Aunque sea transparente, la conjuntiva está llena de vasos sanguíneos, por este motivo, cuando se inflama, provoca la dilatación de la conjuntiva que da lugar a ojos rojos.

Por norma general este problema no causa dolor, pero puede generar escozor, y esto incita a que frotemos los ojos. Además, la conjuntivitis es fácilmente contagiosa, pasar la mano de un ojo afectado al otro, suele ser la razón de contagio del ojo sano.

 

2. Alergias

El picor de ojos es un síntoma habitual de las personas con alergia, y frotar los ojos parece imposible de evitar. Parece que frotar los ojos es el único remedio para poder aliviar de inmediato el escozor, pero en realidad conseguimos el efecto contrario.

Otras causas que hacen que frotemos los ojos son:

  • Blefaritis: Es una inflamación que afecta a la parte interior del borde palpebral. Esto se debe a una obstrucción de las glándulas que drenan el líquido graso que forma parte de la película lagrimal. La blefaritis causa irritación, picor, escozor…

  • Ojo Seco: El síndrome del ojo seco también provoca la irritación del ojo. Esto sucede por escasez de lágrimas o por falta de lágrimas de calidad. Esto se puede agravar por diversos factores característicos del invierno: frío, viento, calefacción…

  • Fatiga visual: Es la consecuencia de haber esforzado demasiado el ojo, es decir, ocurre tras realizar un sobreesfuerzo acomodativo. El ojo está relajado cuando miramos al horizonte, pero cuando miramos durante largos periodos tiempo a cortas distancias, el ojo tiene que hacer un esfuerzo excesivo para poder enfocar. Esto es habitual cuando trabajamos con ordenadores, smartphones o tabletas.

 

4 razones para dejar de frotar los ojos

1. Queratocono: El queratocono es una alteración ocular, concretamente de la córnea del ojo, que de forma progresiva se afina y comienza a abultarse hasta adoptar una apariencia cónica. Esta malformación de la cornea provoca un astigmatismo irregular y una sucesiva disminución de la visión. Se estima que aproximadamente 1 de cada 2.500 personas padecen queratocono, y que el 45% de los casos está asociado al frotamiento del ojo.

2. Infección: El simple hecho de llevar las manos a los ojos hace que transportemos una gran cantidad de bacterias a los ojos. Esto aumenta el riesgo de sufrir infecciones oculares como la conjuntivitis y la blefaritis.

3. Dañar el nervio óptico: Frotarse los ojos puede aumentar la presión intraocular. Si de por si tenemos una alta presión intraocular y sufrimos glaucoma, al frotar los ojos estaremos dañando el nervio óptico. Podrás informarte mejor sobre el glaucoma aquí.

4. Desprendimiento de retina: Si sufrimos de alguna enfermedad ocular relacionada con la retina, la presión intraocular que provocamos al frotarnos podría estar contribuyendo con un desprendimiento de retina.

 

Consejos para dejar de frotar los ojos

La mejor forma de parar de frotar los ojos es tratando la raíz del problema que está causando la irritación y el malestar ocular:

  • Colirios y gotas para los ojos: Si sientes escozor o irritación ocular, la mejor forma de aliviar estas molestias sin necesidad de frotarse los ojos, es utilizar lágrimas artificiales o solución salina estéril. Estos productos, que puedes conseguir sin receta, ayudan a mantener nuestros ojos limpios y húmedos. Las gotas son una forma rápida de aliviar los síntomas de la mayoría de los problemas oculares. Si tienes dudas, pregunta a tu farmacéutico, y si los problemas persisten o se agravan es importante acudir lo antes posible a un experto óptico para dar con la raíz del problema.

  • Prescripción médica: El especialista llevará a cabo una serie de pruebas para conocer el origen del malestar ocular. Una vez identificado el problema sigue el tratamiento y evita llevar las manos a los ojos.

  • Compresas húmedas: Si no tienes gotas en casa y quieres un alivio inmediato, aplica sobre los ojos unas compresas húmedas, es la mejor forma de aliviar los síntomas de la alergia.

 

Es importante saber que varios estudios han confirmado que la posición en la que miramos la pantalla de un dispositivo digital incide directamente en la sequedad del ojo. Si miramos hacia la pantalla de un ordenador, donde su posición está a la altura del ojo, la abertura palpebral es mayor. En cambio, si miramos hacia abajo, un teléfono móvil o portátil, la exposición del ojo es menor, consiguiendo evitar que se evapore lágrima de la superficie del ojo, manteniéndolo siempre húmedo y reduciendo la posibilidad de molestias.

No olvides estos consejos para evitar frotar los ojos y mantener la calidad de tu visión. ¡Recuerda! Si los síntomas persisten no dudes en acudir de inmediato a un especialista. Dar con el problema que está causando la irritación es la mejor forma para aliviar el malestar.