Seguramente hayas tenido alguna vez un orzuelo o conozcas a alguien que lo haya tenido. Generalmente, este pequeño bulto en el párpado no supone ningún riesgo, pero sÍ puede llegar a resultar molesto. Por este motivo, son muchos los que recurren a remedios caseros en busca de aliviar el malestar ocular, aunque todavía no existen evidencias científicas de que funcionen. Por ello, lo mejor es acudir a un especialista.

¿Qué es un orzuelo?

Un orzuelo es una protuberancia en el párpado superior o inferior producida por la inflamación de una glándula sebácea. Es una infección muy extendida que tiende a agrandarse causando dolor y molestias, sin embargo, un buen tratamiento puede ser la clave para que el orzuelo desaparezca en pocos días. De hecho, se considera que una persona lo contrae, como media, una o dos veces a lo largo de su vida.

En las pestañas se encuentran una gran cantidad de glándulas sebáceas que producen una sustancia que ayuda, junto con las lágrimas, a lubricar el ojo para protegerlo de los agentes externos. Pero en ocasiones estas glándulas se obstruyen, dando lugar al orzuelo.

Para determinar que se tiene un orzuelo, el profesional realiza un examen del párpado a través de herramientas luminosas y dispositivos de aumento. Además, el especialista, con el objetivo de ofrecer el mejor tratamiento, podrá extraer una pequeña muestra de pus para detectar la bacteria causante del problema.

Para conocer un poco más sobre este problema ocular, a continuación, te resumimos los aspectos más importantes del orzuelo:

  1. Atento a los primeros síntomas del orzuelo: Una vez aparezcan los primeros síntomas, dolor, enrojecimiento de la zona y aumento de la sensibilidad, comenzará a desarrollarse un pequeño grano en la zona. Posteriormente la zona comienza a inflamarse, puede darse solamente en el área inmediata o en la totalidad del párpado. En los casos más graves, el enrojecimiento e inflamación puede extenderse hasta la mejilla u otras partes de la cara.

  2. Los orzuelos no suelen causar problemas de visión: Generalmente, los orzuelos no suponen un problema para la visión, pero en el caso de no haber mejoras pasadas las 48 horas, es recomendable acudir inmediatamente a un profesional.

  3. El orzuelo lo causa una bacteria presente en la nariz: Como veremos, esta bacteria es la causante principal del orzuelo. Esto significa que infectar el ojo resulta muy fácil.

  4. ¡Cuidado! Un orzuelo es contagioso: Si tienes un orzuelo, es importante tomar medidas para no contagiar a otras personas, o incluso infectar tu otro ojo.

  5. Los orzuelos suelen desaparecen a los pocos días: Normalmente, los orzuelos no necesitan mayor cuidado que limpiar la zona y aliviar el dolor. En la mayoría de los casos, el orzuelo evoluciona de forma natural hasta curarse.

  6. Nunca explotes un orzuelo: Lo mejor es dejar que el orzuelo evolucione naturalmente hasta que desaparezca por sí mismo. En algunos casos, pueden traer complicaciones, por lo que resulta necesario acudir a un profesional.

 

Tipos de orzuelo

Si sueles tener orzuelos, seguramente hayas notado alguna diferencia entre unos y otros. Y es que los orzuelos podemos clasificarlos en diferentes tipos dependiendo de la zona donde se desarrollen:

  • Orzuelo externo: En este caso, la hinchazón aparece a lo largo del borde del párpado. En la zona notarás un pequeño nódulo duro y doloroso al tacto, que en ocasiones puede convertirse en un punto amarillo de pus.

  • Orzuelo interno: Como bien dice su nombre, el orzuelo se sitúa en la parte interior del párpado, y puede ir acompañada de fiebre y escalofríos. Además, en la piel alrededor de la inflamación puede advertirse una tonalidad rojiza y ser más doloroso que el orzuelo externo.

 

Síntomas del orzuelo

Aunque por norma general no afecta a nuestra visión, el orzuelo puede generar los siguientes síntomas:

  • Dolor e hinchazón del párpado

  • Sensibilidad al tacto

  • El ojo tiende a lagrimear

  • Aparición de legañas

  • Ligera molestia visual

  • Sensibilidad a la luz

  • Sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo

 

¿Qué causa el orzuelo?

Las glándulas sebáceas se encuentran en la dermis media (segunda capa de piel) y se caracterizan por sintetizar el sebo, sustancia encargada de lubricar y proteger la superficie de nuestra piel. Este “lubricante” tiende a solidificarse una vez que sale por los poros. Al obstruir el paso, impide que el resto de grasa salga y se acumule, dando lugar al orzuelo.

Esto se produce por la proliferación de un tipo de bacteria que habita en la nariz, conocida como Staphylococcus aureus. En situaciones normales es inofensiva, pero en ocasiones, al entrar en contacto con aberturas de la piel, puede causar infecciones. Por esta razón, la higiene es clave para evitar que aparezca un orzuelo, ya que es muy fácil trasladar la bacteria al ojo después de habernos tocado la nariz con las manos.

Además, el estrés y los cambios hormonales pueden ser un factor que desencadene de nuevo el proceso y vuelva a crearse el orzuelo.

Le pueden aparecer a cualquiera, sin embargo, los orzuelos están muy asociados a problemas oculares comunes con la tercera edad: la blefaritis, los papilomas oculares y los quistes.

Qué es un orzuelo

 

¿Cómo tratar el orzuelo?

Mantener limpios los párpados y las manos:

  • Los orzuelos están asociados a infecciones, por ello es importante mantener limpios los párpados y las manos. Para ello, existen unas toallitas especiales que podrás encontrar en tu farmacia de confianza. Limpia diariamente los párpados sin ejercer presión sobre el ojo o zona afectada.

  • Para evitar empeorar la infección y contagiar a otras personas, lava las manos antes y después de llevarlas a los ojos.

  • Es aconsejable no utilizar maquillaje porque puede retrasar el proceso de curación. Además, evitaremos que el otro ojo se contagie.

  • No utilizar lentes de contacto hasta que el orzuelo desaparezca.

 

Aplicar compresas húmedas:

  • Si aplicamos compresas tibias durante 10 minutos sobre los párpados, 3 o 4 veces al día, podremos acelerar el proceso de curación. Con este tratamiento conseguimos calentar los fluidos acumulados en el interior del párpado. El calor permite la dilatación de las glándulas de los párpados inflamados, facilitando así el drenaje del orzuelo sin extender la infección. Lo más fácil es aplicar calor mediante compresas húmedas, pero también puedes aplicar calor seco.

  • En ningún momento se debe ejercer presión sobre el orzuelo, ya que lo empeoraríamos.

 

¿Cómo prevenir el orzuelo?

Existen personas más propensas que otras a desarrollar un orzuelo, además, una vez que se tiene uno, las probabilidades de tener otro son altas. Por ello, es importante tener en cuenta los siguientes consejos para poder prevenir el problema:

  • Limpia los párpados de forma diaria con toallitas especiales.

  • Si utilizas lentes de contacto, procura desinfectarlas debidamente de acuerdo con las indicaciones.

  • Retira por completo todo el maquillaje antes de acostarte.

  • No compartas toallas ni productos estéticos con personas con orzuelo.

  • Procura lavar las manos con frecuencia para no llevar al ojo bacterias que pueden infectarlo.

Estos consejos pueden ayudar a prevenir los orzuelos, pero, aun así, pueden seguir apareciendo. Si notas que el orzuelo empeora, afecta a tu visión o se prolonga mucho tiempo, contacta con un especialista para valorar la necesidad de seguir un tratamiento más específico o incluso valorar un procedimiento quirúrgico.