España es el país europeo que más tiempo pasa en el exterior, pero el 40% de los españoles usan gafas de sol de mala calidad.

Con la llegada de la primavera y a las puertas del verano, el tiempo que le dedicamos a las actividades al aire libre aumenta. Los días empiezan a alargarse y la exposición al sol se convierte en algo rutinario.

Sabemos que tomar el sol de forma responsable puede resultar beneficioso, ya que contribuye en la síntesis de la vitamina D, pero ¿somos realmente conscientes del daño que puede provocar el sol a nuestros ojos? Según un estudio, el 40% de la población española no utiliza gafas homologadas por la Unión Europea (Marca CE: Comunidad Europea), un requisito imprescindible a la hora de comprar tus gafas de sol.

Más allá de las razones estéticas, las gafas de sol sirven para proteger nuestra salud visual de los rayos UVA y UVB que pueden dañar gravemente nuestro órgano más preciado. Desde siempre hemos escuchado que la piel “tiene memoria”, y sucede exactamente lo mismo con los ojos. El daño producido por el sol es acumulativo, es decir, a mayor exposición sin protección, mayor riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con este tipo de radiación. Por ejemplo, las cataratas, más frecuentes en personas con mayor exposición a los rayos, de ahí que sea más común en países africanos o de América del Sur, o la degeneración macular, que se trata de la pérdida de visión central.

Es importante proteger nuestros ojos a lo largo de todo el año, no solo en verano, aunque es durante esta estación cuando los rayos del sol caen de forma más perpendicular y resulta más molesto y peligroso para nuestra salud. No obstante, la radiación UV llega a nuestros ojos incluso en días nublados, por lo que hay que protegerse todo el año.

 

Ventajas de usar gafas de sol graduadas

Todos sabemos lo molesto que es salir a la calle sin gafas, el deslumbramiento y la incomodidad, especialmente en días soleados impide que disfrutemos al máximo del paisaje o de nuestros planes. Incluso las gafas graduadas pueden provocar reflejos y aumentar la sensación de deslumbramiento.

Por este motivo, apostar por unas gafas de sol graduadas puede ser la mejor opción para disfrutar con tranquilidad de los días más soleados. Te explicamos por qué:

1.El uso de gafas de sol graduadas durante la conducción nos permitirá disfrutar de una visión más nítida, sin molestias y a todas las distancias, lo que influirá directamente en la seguridad en la carretera.

2.Incluso las gafas de sol especiales para determinados deportes, como el ciclismo, pueden ser graduadas para ofrecer una mayor protección ocular y un mejor rendimiento. Esto evita que cualquier elemento externo se introduzca en el ojo.

3.Reducen la sequedad visual al proteger los ojos del viento. En este sentido, las lentillas pueden contribuir en la sequedad ocular y más en días ventosos o deportes como el ciclismo donde el viento en la cara suele ser constante.

4.Permiten que nuestros ojos descansen. Las lentillas no dejan de ser un cuerpo extraño para nuestros ojos, pueden provocar irritación y fatiga visual si las utilizamos durante muchas horas. Con las gafas graduadas podremos proteger nuestros ojos de los rayos solares y además disfrutar de una visión más nítida sin preocuparnos del tiempo que pasamos en la calle.

Es muy importante comprar tus gafas de sol en una óptica para garantizar que las gafas realmente cumplen con la normativa vigente europea. Desde ISOCU ofrecemos siempre la mayor calidad en lentes progresivas para que puedas seguir disfrutando de unos colores más vivos, además, en todos nuestros packs cabe la posibilidad de escoger gafas de sol progresivas y disfrutar de todas sus ventajas.  

 

 

Fuente: https://www.holavision.es/blog/por-que-graduar-tus-gafas-de-sol/