Una dieta saludable ayuda a mantener nuestro organismo activo y sano. No debe de faltar la Vitamina E, que como verás es un componente esencial para mantener nuestros ojos sanos.

El 80% de toda la información que procesamos del entorno se percibe a través de los ojos, por ello es uno de los sentidos más importantes que tenemos. Sin embargo, no somos conscientes de cómo afectan los hábitos a nuestra salud ocular. El uso constante de dispositivos digitales como ordenadores, televisión y smartphones, elevan el riesgo de padecer problemas oculares que pueden repercutir en nuestra vida diaria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que para el año 2020 el número de personas con alguna afección ocular podría elevarse a 360 millones, de los cuales, 90 millones son casos de ceguera. Por este motivo es importante seguir una serie de hábitos saludables que ayudarán a reducir las probabilidades de sufrir problemas oculares. Recuerda que más de la mitad de los casos de ceguera son evitables.

Al acabar este artículo conocerás todos los beneficios de la Vitamina E y cómo introducirlo en tu dieta.

 

¿Qué son las Vitaminas?

Las vitaminas son sustancias presentes en los alimentos en cantidades muy pequeñas y resultan imprescindible para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, incluido la vista.

Hasta el momento, son 13 vitaminas las que hay descubiertas, esto quiere decir que tal vez algún día se descubran más y sepamos qué beneficios pueden proporcionarnos. Por ahora, las 13 conocidas tienen una función específica en nuestro cuerpo, por ello es esencial ingerirlas ya que nuestro cuerpo no es capaz de sintetizarlas a partir de reacciones químicas.

La ausencia de vitaminas en nuestro organismo puede desarrollar enfermedades, al igual que un exceso de vitaminas puede inducir alteraciones por toxicidad.

Las vitaminas podemos dividirlas en dos grandes grupos:

  • Vitaminas hidrosolubles: son aquellas vitaminas que se disuelven en el agua. El cuerpo no suele almacenar este tipo de vitaminas, por lo que el ejercicio intenso puede reducir las pocas vitaminas almacenadas. Es necesario volver a ingerirlas para suplir su carencia.

  • Vitaminas liposolubles: son aquellas que el organismo almacena en los tejidos, el hígado y la grasa. El organismo puede almacenar estas vitaminas por lo que su carencia puede deberse a malos hábitos alimentarios.

 Existen vitaminas que son especialmente beneficiosas para nuestra salud ocular, para prevenir o retrasar enfermedades como las cataratas. La vitamina E está considerada como la vitamina de la “juventud” porque consigue retrasar los síntomas de deterioro que sufre nuestro cuerpo con el paso del tiempo; lo cual resulta una mejora para el funcionamiento de nuestros órganos.

 

¿Qué es la Vitamina E?

La vitamina E, también llamada tocoferol, es una vitamina liposoluble, es decir, se va acumulando hasta el momento que nuestro organismo acude a ella cuando la echa en falta.

Descubierta en 1922, el principal beneficio de la vitamina E es su gran efecto como antioxidante y su gran capacidad de combatir los radicales libres, compuesto formado cuando el cuerpo convierte los alimentos en energía. Los radicales libres son los principales responsables del envejecimiento celular y, por tanto, del desarrollo de casi todas las enfermedades degenerativas: cáncer, enfermedades cardiovasculares, artritis y cataratas. Y la Vitamina E ayuda a nuestro cuerpo a protegerse de sus efectos.

Existen muchas propiedades beneficiosas de esta vitamina. Además de estimular nuestro sistema inmunitario a fin de que pueda combatir todas las bacterias y virus que lo invaden, la Vitamina E, es clave para la formación de glóbulos rojos y la comunicación entre células para llevar a cabo sus funciones más importantes.

 

Beneficios de la Vitamina E para la vista

En el caso de los ojos, la Vitamina E ayuda a las células a protegerse del estrés oxidativo ¿esto qué es?

El oxígeno es imprescindible para nuestra vida, pero si no controlamos los residuos de sus reacciones, como los radicales libres, las células de nuestro cuerpo, incluidas las células del globo ocular, acabarán afectadas por un envejecimiento prematuro. Para controlar los agentes oxidantes (radicales libres) es necesaria una respuesta antioxidante, que en este caso puede proporcionar la Vitamina E. Por tanto, el estrés oxidativo es un problema que aparece cuando existe un desequilibrio entre los agentes oxidantes y los antioxidantes. Es decir, nuestro nivel de antioxidantes es tan bajo que no podemos proteger nuestros ojos del envejecimiento prematuro.

En resumen, la Vitamina E tiene los antioxidantes necesarios para reducir el riesgo de desarrollar degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y cataratas (protegiendo al cristalino). Además, la Vitamina E ayuda a prevenir la visión borrosa, puede ayudar a los músculos oculares y previenen muchas enfermedades derivadas del colesterol alto, las cuales, tienden a manifestarse a través de la reducción de la vista.

 

Síntomas de carencia de Vitamina E

La carencia de Vitamina E es muy poco común en gente sana. Suele estar asociada a personas con desnutrición y con afecciones asociadas a una deficiente absorción intestinal de las grasas (fibrosis cística). La deficiencia de Vitamina E puede provocar síntomas neurológicos, debilidad muscular, desequilibrio, descoordinación y daños en la retina (retinopatía pigmentaria).

Estos síntomas pueden aparecer incluso cuando tu dieta contiene alimentos ricos en Vitamina E, es una alerta de que algo ocurre en nuestro cuerpo.

 

Alimentos ricos en Vitamina E

La vitamina E está presente naturalmente en muchos alimentos. Para obtener las cantidades recomendadas hay que consumir alimentos variados como los aceites vegetales: los de aceites de germen de trigo, girasol, maíz y soja. Las semillas también son una buena fuente de Vitamina E: pipas de girasol, calabaza, sésamo y piñones. No te olvides de los frutos secos y las hortalizas de hojas verdes como el brócoli.

Parece sencillo elaborar una dieta saludable y variada, pero nuestro estilo de vida y la calidad de los productos que consumimos no son iguales a los de hace 50 años, y esto hace que sea complicado obtener ciertos nutrientes.

A continuación, te mostramos las principales fuentes de Vitamina E.

Vitamina E

 

La degeneración macular asociada a la edad y las cataratas, se encuentran entre las principales causas de pérdida de visión entre la población más adulta, pero la Vitamina E puede ayudar a prevenir o retrasarlas. En varios estudios, la Vitamina E junto con otros antioxidantes como el zinc, han mostrado su beneficio a la hora de retrasar estas enfermedades asociadas al envejecimiento celular del ojo.

Como has visto, la función antioxidante de esta vitamina protege a las células de los efectos nocivos de la oxidación, pero, además, tiene beneficios en otras patologías como la uveítis.

No olvides de incluir en tu dieta Vitamina E, y así protegerás tu órgano más preciado.