Pasar horas delante de una pantalla se ha convertido en la rutina más habitual en nuestro día a día. La mayor parte de las actividades que realizamos, tanto en nuestra vida laboral como personal, conllevan la exposición de nuestros ojos a un dispositivo.

Las pantallas se han convertido en nuestras fieles compañeras y es que más del 90% de personas de entre 18 y 65 años las utilizan a diario.

 

¿Qué ocurre en nuestros ojos mientras miramos una pantalla?

Nuestros ojos funcionan como las lentes de una cámara fotográfica, enfocando y filtrando la luz a su paso hacia la retina. Es en este momento cuando unas células llamadas conos y bastones transforman la información captada por nuestros ojos para enviarla al cerebro.

El cristalino es la lente natural del ojo. Cuando estamos ante una pantalla, el cristalino debe hacer un esfuerzo para permitirnos ver de cerca con nitidez.

 

Síntomas y problemas

Este esfuerzo para ver de cerca que debe hacer el cristalino al pasar largos periodos de tiempo delante de una pantalla supone un gran esfuerzo, obligando al ojo a trabajar en un estado que de por sí no resulta natural para su anatomía. Este esfuerzo puede dar lugar a lo que conocemos como fatiga visual.

Además, cuando miramos fijamente a una pantalla nuestro ojo permanece abierto sin pestañeos durante más tiempo y la lagrima que humecta el ojo no se esparce como debería, causando mayor sensación de sequedad, visión borrosa y enrojecimiento.

Por otro lado, se habla mucho sobre los efectos dañinos de la luz azul nociva emitida por los dispositivos electrónicos. Esta luz podría estar relacionada a largo plazo con distintas patologías oculares por lo que es importante elegir unas gafas que incluyan un filtro selectivo de luz.

 

 

Fuentes:

http://www.cuidateplus.com/bienestar/2017/10/18/le-pasa-ojos-miras-fijamente-pantalla-145881.html