En situaciones de poca iluminación es normal que nuestra agudeza visual se reduzca, pero existen personas que tienen dificultades especialmente considerables para ver en estas condiciones. Es lo que llamamos “ceguera nocturna” o nictalopía.

Donde más influye la falta de luz es durante la conducción, el campo de visión se reduce y los riesgos aumentan. En cierta forma, por la noche todos podemos sentirnos daltónicos y percibimos con mayor dificultad las formas. Esto se debe a que la luz que entra en nuestro ojo es tan escasa que únicamente se activan las células fotorreceptoras llamadas bastones. Estas células hacen que veamos en blanco y negro, así como una amplia escala de grises.

Para que entre más luz al ojo, la pupila aumenta al máximo el diámetro de apertura. Por este motivo, las luces intensas que provienen de coches o farolas, las vemos como halos y destellos.

La “ceguera nocturna” no impide completamente la visión, pero quien la sufre se encuentra con más dificultades a la hora de ver en situaciones con poca luz.

 

Señales que nos deja la nictalopía

La principal señal de la nictalopía es la dificultad de ver por la noche. Es común notarlo cuando después de estar en la calle por el día, entras a un espacio cerrado como, por ejemplo, una tienda, donde la luz es un poco más tenue, la agudeza visual se reduce considerablemente. Las siguientes señales también son claves para darnos cuenta de que sufrimos de ceguera nocturna:

  • Problemas para movernos por casa, incluso con lámparas encendidas.
  • Problemas para conducir de noche debido a los destellos intermitentes provocados por las luces de los coches.
  • Problemas en reconocer rostros en lugares con poca iluminación
  • Dificultad en adaptarse a entornos oscuros

 

¿Qué provoca la ceguera nocturna?

En primer lugar, es importante aclarar que la nictalopía no es una enfermedad, sino un síntoma desencadenado por otro problema de visión.

Cuando las células retinianas encargadas de la visión nocturna se ven afectadas por algún problema, puede que suframos nictalopía.

Estas son las causas que pueden provocar ceguera visual:

  • Miopía: Principalmente se da en personas con alta graduación. Al no poder ver de lejos, en situaciones de poca iluminación su visión puede empeorar todavía más.
  • Cataratas: Las cataratas se caracterizan por la falta de transparencia del cristalino. Muchos pacientes que sufren cataratas coinciden en su dificultad de ver por la noche.
  • Diabetes: Cuando no tenemos la diabetes controlada, los altos niveles de azúcar en sangre pueden afectar los vasos sanguíneos y al nervio óptico.
  • Queratocono: Es una afección ocular por la que la córnea se abulta adoptando una forma de cono. Esto hace que la agudeza visual empeore, siendo aun peor la visión cuando la luz es escasa.
  • Retinitis pigmentosa: Enfermedad hereditaria que causa pérdida lenta de la visión, comenzando por una visión nocturna disminuida.

 

Recordemos que la ceguera nocturna es un síntoma, por lo que, el tratamiento dependerá directamente de la causa que lo está provocando. Para saber con exactitud la causa del problema, nuestros expertos te recomiendan acudir a un óptico optometrista para realizar las pruebas pertinentes y recibir un diagnóstico fiable.

 

 

Fuente: https://icrcat.com/sobre-ceguera-nocturna-o-nictalopia/

https://www.healthline.com/symptom/night-blindness