Si un niño ve bien le será más difícil aprender, leer y concentrarse en clase. De hecho, muchos de los problemas asociados al comportamiento o al aprendizaje están relacionados con la visión.

Al final del verano solemos preocuparnos por la vuelta al cole, la compra de materiales, uniformes y libros de texto, pero olvidamos algo igual de importante: la revisión anual de los ojos.  Los exámenes de la vista deberían formar parte de la rutina de vuelta a clase porque pueden ayudar a detectar problemas de visión que influyen directamente en el aprendizaje de nuestros hijos.

Durante la infancia la visión no es solo ver con claridad sino también comprender lo que se está viendo.  Por eso, la visión, la lectura y el aprendizaje están tan relacionados y muchas veces algo que parece un problema en el rendimiento académico de un niño puede ser un problema de la vista.

Se calcula que uno de cada cuatro niños en edad escolar tiene problemas de visión  no detectados que impactan considerablemente en su capacidad de reconocimiento (identificar entre las letras “b” y “d”, por ejemplo), comprensión (entender la historia que están leyendo) y retención (recordar lo que acaban de leer).

Por esta razón es muy importante realizar revisiones oculares a los niños con frecuencia y no esperar a que un problema se convierta en varios.  Muchas veces creemos que una revisión con el pediatra o el médico de familia es suficiente, pero no es así.  Únicamente un especialista ocular cuenta con la formación y las herramientas necesarias para evaluar la visión de tu hijo. Ellos se encargarán de examinar sus ojos y detectar de manera temprana cualquier defecto, aplicar el tratamiento correspondiente y evitar que repercuta en el rendimiento social y escolar del niño.  

En muchas ocasiones los niños con problemas de visión experimentan una serie de síntomas que solemos asociar a la vista como los dolores de cabeza, el parpadeo frecuente, la vista doble o el acercarse mucho a la televisión. Sin embargo, hay otros indicadores que no relacionamos a los ojos que pueden indicar que algo no va bien.  Los cambios pueden presentarse sin que niño lo note y debemos estar al tanto para poder identificar aquello que no es obvio. Si vemos que nuestro hijo evita la lectura, se pierde mientras lee o no tiene una buena comprensión, es posible que necesite corregir algún defecto visual.  Esto puede afectar la confianza de un niño y es por eso que los exámenes anuales son muy importantes para asegurar el éxito escolar.

 

 

 Fuentes:

https://es.lenscrafters.com/lc-us/vision-guide/kids-eye-exam

https://www.aao.org/eye-health/tips-prevention/children-eye-screening

https://www.allaboutvision.com/eye-exam/children.htm