La presión intraocular (PIO) o hipertensión ocular surge cuando la presión en el interior del ojo es superior a la normal. Esta presión va aumentando con la edad, al igual que el glaucoma se hace más común a medida que envejecemos.

El ojo necesita una cierta presión para su correcto funcionamiento, para ello debe de existir un equilibrio entre la producción y eliminación de los líquidos que se encuentran en el interior del ojo, el humor vítreo y el humor acuoso. En el caso de haber un desequilibrio, la presión intraocular aumenta, presionando así el nervio óptico. En consecuencia, el riesgo de tener problemas de visión incrementa a la vez que lo hace el riesgo de padecer glaucoma.

 

¿Cuándo se considera tener presión intraocular alta?

La presión del ojo se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y entre la población general los niveles de presión intraocular se encuentran entre 10-20 mmHg. Se considera que existe tensión ocular alta cuando este valor supera los 21mmHg y por lo tanto esta misma medida puede indicar que el afectado padece o puede padecer glaucoma, una enfermedad irreversible del nervio óptico que no presenta síntomas visibles y que se caracteriza por la pérdida gradual de la visión. Aunque generalmente el glaucoma es provocado por un aumento en la presión intraocular, no significa que todas las tensiones oculares elevadas implican la aparición de glaucoma.  

La presión no se mantiene constante a lo largo del día, varía en función de numerosos factores. Por eso es importante que se mida estos valores más de una vez para conseguir un resultado lo más preciso posible.

 

Causas de la tensión ocular

Según los especialistas, no existe una razón determinante para explicar el aumento de la presión intraocular. Lo que está claro es que existen diferentes factores que podrían acabar en tener una elevada presión intraocular:

  • La edad
  • Malos hábitos
  • Mala alimentación
  • Tener diabetes
  • Antecedentes familiares con hipertensión ocular o glaucoma.

Desde ISOCU insistimos en la importancia de acudir de forma anual a un experto de la visión y realizar un examen ocular completo para poder prevenir y realizar un diagnóstico claro.

 

Fuente: https://www.glaucoma.org/es/presion-ocular-elevada-y-glaucoma.php