Al ser una enfermedad principalmente genética, los afectados desconocían que padecían ceguera facial. Motivo por el cual durante mucho tiempo se consideraba una enfermedad extremadamente rara. Actualmente afecta al 2,5% de la población.

Seguramente hayas visto películas o leído comics de Superman, y seguramente siempre te hayas preguntado “¿Por qué nadie es capaz de reconocerlo?”. Un par de gafas era lo único que utilizaba Clark Kent para ocultar su identidad, pero nosotros como espectadores no veíamos mucho cambio.

Existe una teoría que asegura que Clark Kent se relacionaba únicamente con personas que sufrían prosopagnosia, es decir, gente incapaz de reconocer rostros. Por este motivo, las gafas eran la clave para ocultar su identidad.

 

¿Qué es la prosopagnosia?

En primer lugar, es importante definir el significado de agnosia visual. La agnosia visual se caracteriza por la incapacidad cerebral para reconocer estímulos visuales.

Por tanto, podemos decir que la prosopagnosia es un tipo de agnosia visual que consiste en la incapacidad de reconocer los rostros, incluso de aquellas personas más cercanas, como familiares y amigos.

Los ojos funcionan perfectamente y los afectados son capaces de reconocer las distintas partes de la cara, pero al haber una “desconexión” entre la vista y el cerebro, no son capaces de identificar a la persona que tienen delante.

Este trastorno puede ser adquirido por algún tipo de lesión en una zona específica de la corteza cerebral como consecuencia de un traumatismo, trombosis o demencia, pero también puede ser de nacimiento.

Tipos de prosopagnosia:

Prosopagnosia apercitiva: el paciente es incapaz de reconocer cualquier rostro, incluso de aquellas personas más cercanas. Tal y como hemos mencionado, es capaz de ver la cara y de diferenciar cada una de sus partes, pero le resulta imposible analizar la estructura como un total y recordar la identidad de la persona.

Prosopagnosia asociativa: en este caso, el que lo padece se ayuda de los detalles para identificar a la persona: el peinado, los gestos, un lunar o unas gafas, pueden ser la clave para que alguien con prosopagnosia sea capaz de reconocer un familiar o amigo. Son capaces de saber el sexo, la raza y la edad, pero son los rasgos característicos del individuo lo que utilizan para reconocer los rostros.

La gente asociaba a Clark Kent con sus gafas, objeto característico del periodista. Al sacárselas desaparecía esa asociación, y por este motivo, su entorno, que según la teoría padecía prosopagnosia, no era capaz de identificarlo.

Existen casos más graves de esta enfermedad, en la que el afectado es incapaz de reconocerse en un espejo o en una fotografía. Actualmente no existe ningún tratamiento, aunque existen terapias de entrenamiento como el que desarrolla una profesora de la Universidad de Bournemouth (Reino Unido) para ayudar a los que sufren este problema.

Las personas con prosopagnosia suelen acudir a un experto de la visión ya que creen que el problema se debe a la vista. Su diagnóstico resulta más sencillo cuando se adquiere tras sufrir una lesión cerebral, pero si es genética, es decir, se nace con ella, la ceguera facial puede pasar desapercibida y provocar al afectado serios problemas sociales.

La prosopagnosia es un claro ejemplo de la importancia que tiene nuestro cerebro en todo lo que percibimos. Nuestros ojos no pueden funcionar por si solos, debe de haber una conexión entre el órgano y el cerebro para poder traducir todo lo que percibimos.

 

 

Fuente: http://www.saludymedicinas.com.mx/centros-de-salud/visual/articulos-relacionados/prosopagnosia.html