Todos hemos experimentado alguna vez la necesidad de entrecerrar los ojos a causa de la luminosidad, sobre todo en condiciones especiales, como cuando salimos al exterior después de estar en un ambiente cerrado. Este tipo de situaciones, de alta luminosidad, hace que cerremos los ojos para evitar molestias, sin embargo, existen algunas condiciones oculares que pueden causar una mayor sensibilidad a la luz, afectando directamente nuestra calidad de vida.

La fotofobia o intolerancia a la luz, como su nombre bien indica, es la molestia ocular que se presenta cuando el paciente siente dolor o incapacidad de abrir los ojos cuando están expuestos a una fuente de luz intensa. En muchos casos, estas molestias llegan a producir intensos dolores y de forma más constante, es lo que se conoce como fotofobia aguda.

Las personas con fotofobia aguda pueden necesitar gafas oscuras incluso en entornos cerrados y las molestias no son estrictamente oculares, también puede causar dolores de cabeza, visión borrosa, náuseas y mareos.

 

¿Qué provoca la fotofobia?

Cabe aclarar que, aunque la fotofobia provoque dolores, no está considerada una enfermedad, sino un síntoma provocado por otros factores.

 

1.Características propias del ojo: Las propias características de nuestro ojo pueden causar mayor o menor sensibilidad a la luz. Este es el caso de la gente con los ojos claros que, a diferencia de los ojos oscuros, contienen menos pigmentos para protegerlos de la luz. Cabe también mencionar a las personas albinas que, por falta de melanina en el iris, retina y coroides, además de provocar sensibilidad a la luz, pueden causarles problemas de visión y estrabismo.

2.Traumatismos: Normalmente la fotofobia es un síntoma de que algo está mal, por eso es muy importante acudir a un especialista optometrista si notamos una mayor sensibilidad a la luz. Un traumatismo puede provocar perfectamente este síntoma, lo podemos sufrir en cualquier momento, aunque es más común en personas que trabajan en entornos industriales. Pero una simple partícula en el ojo o incluso el uso inadecuado de lentes de contacto pueden causarnos un traumatismo ocular.

 

3.Enfermedades oculares:

Conjuntivitis: inflamación de la conjuntiva, tejido que cubre el interior del párpado y la esclerótica (parte blanca del ojo), a causa de infecciones bacterianas y alergias.

Patología ocular inflamatoria: La uveítis e iritis son inflamaciones oculares que pueden ser provocadas por enfermedades relacionadas con el sistema autoinmune y llevar a sufrir una mayor sensibilidad ante la luz.

Glaucoma: Se caracteriza por la pérdida de visión de forma gradual como consecuencia de un daño en el nervio óptico. La fotofobia es uno de los principales síntomas.

 

Existen muchas más razones por las que podemos acabar sufriendo fotofobia como la migraña, la meningitis o la cirugía ocular. Por este motivo es importante realizarse un examen completo para dar con el origen del problema y recibir un tratamiento adecuado.

 

 

Fuente: https://www.elperiodico.com/es/sanidad/20150504/la-intolerancia-a-la-luz-signo-de-patologias-4157142