La presión intraocular (PIO) o hipertensión ocular surge cuando la presión en el interior del ojo es superior a la normal. Esta presión va aumentando con la edad, al igual que el glaucoma se hace más común a medida que envejecemos.

¿Qué es la presión intraocular?

El ojo necesita una cierta presión para su correcto funcionamiento, para ello debe de existir un equilibrio entre la producción y eliminación de los líquidos que se encuentran en el interior del ojo, el humor vítreo y el humor acuoso.

  • Humor vítreo: es un gel transparente que se encuentra entre la retina y el cristalino. Su función principal es la de proteger el globo ocular contra el desprendimiento de retina en edades tempranas. La mayor parte del globo ocular está formado por el humor vítreo, por ello, para que las señales visuales se procesen correctamente, debe tener la consistencia adecuada para que la luz pase a través de él sin problemas. Sin embargo, con la edad, la consistencia del humor vítreo se reduce y esto puede dar lugar al denominado desprendimiento de vítreo.

  • Humor acuoso:  es un líquido situado en la cámara anterior del ojo, entre la córnea y la cara anterior del iris. Su composición es agua en un 99,6% aunque también contiene sustancias como proteínas, ácido úrico, sodio y potasio. Una de sus funciones es nutrir y oxigenar ciertas estructuras del globo ocular que no tienen aporte sanguíneo (la córnea y el cristalino). Además, el humor acuoso también se encarga de mantener la presión correcta del globo ocular para mantener todas las estructuras en su lugar.

En el caso de haber un desequilibrio en uno de los líquidos mencionados, la presión intraocular aumenta, presionando así el nervio óptico. En consecuencia, el riesgo de tener problemas de visión incrementa a la vez que lo hace el riesgo de padecer glaucoma.

 

¿Qué es la hipertensión ocular?

La hipertensión ocular o presión intraocular se refiere a que el nivel de presión dentro del ojo es más alto de lo normal. Generalmente no provoca ningún tipo de síntomas y es muy poco probable desarrollar algún problema de visión a corto plazo. Sin embargo, el paciente con hipertensión ocular puede desarrollar a largo plazo graves problemas de visión como es el glaucoma.

 

¿Cómo detectar la hipertensión ocular?

Es importante acudir a un experto ocular de forma anual para controlar la salud de nuestros ojos. De esta forma podremos detectar a tiempo los niveles de presión intraocular y las señales de glaucoma.

  • La presión del ojo se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y entre la población general los niveles de presión intraocular se encuentran entre 10-20 mmHg. Se considera que existe tensión ocular alta cuando este valor supera los 21mmHg y por lo tanto esta misma medida puede indicar que el afectado padece o puede padecer glaucoma, una enfermedad irreversible del nervio óptico que no presenta síntomas visibles y que se caracteriza por la pérdida gradual de la visión. Aunque generalmente el glaucoma es provocado por un aumento en la presión intraocular, no significa que todas las tensiones oculares elevadas implican la aparición de glaucoma.

  • Durante el examen ocular, el oftalmólogo revisará el estado y salud del nervio óptico, que podría verse afectado por los niveles de presión alta.

  • Mediante test específicos, se evaluará la visión periférica, donde el glaucoma empieza a desarrollarse.

  • El especialista, además, tendrá en consideración otras condiciones visuales que pueden estar relacionadas con la hipertensión ocular.

La presión del globo ocular no se mantiene constante a lo largo del día, varía en función de numerosos factores. Por eso es importante que se mida estos valores más de una vez para conseguir un resultado lo más preciso posible.

 

¿Qué provoca hipertensión ocular?

Los factores que causan la hipertensión ocular no son del todo claras, pero se cree que están muy relacionados con los factores que desarrollan el glaucoma:

  • Aumento de la producción del humor acuoso: tal y como hemos mencionado, el humor acuoso es un líquido transparente situado en la cámara anterior del ojo. Producido por el cuerpo ciliar, el humor acuoso mantiene la presión idónea para garantizar el funcionamiento de ciertas estructuras del ojo. Cuando el cuerpo ciliar produce una excesiva cantidad de humor acuoso, la presión dentro del ojo aumenta, causando hipertensión ocular.

  • Daño en el sistema de drenaje: Si existe una deficiencia en el drenaje del humor acuoso, los niveles de presión intraocular pueden aumentar. Actualmente las razones por las que se ocasionan daños en el sistema de drenaje no están del todo claras, pero cada vez son más los estudios que señalan al estrés oxidativo.

  • El uso de medicamentos esteroides: Ciertos medicamentos, especialmente aquellos con esteroides pueden tener como efecto secundario la hipertensión ocular. Es importante que consultes con tu médico la frecuencia con la que debes utilizar el medicamento y las veces que debes realizar un exámen para medir la presión intraocular.

  • Otras condiciones visuales: La hipertensión ocular también puede asociarse a otras condiciones o enfermedades oculares como el síndrome de dispersión pigmentaria o síndrome pseudoexfoliativo. Si padeces alguno de estos problemas oculares, es muy probable que el experto óptico te recomiende acudir a revisiones periódicas para medir las variaciones en la presión del ojo.

 

¿Cómo se puede prevenir la hipertensión ocular?

Son muchos los factores que pueden dar lugar a la hipertensión ocular: una mala alimentación, la edad, el estrés, casos altos de miopía, el sedentarismo. Los hábitos saludables ayudan a mantener la salud general de nuestro organismo, reducen el estrés oxidativo y, en consecuencia, la presión intraocular. Aunque no existe una dieta específica para reducir los niveles de presión intraocular, una dieta saludable, ejercicio, evitar el tabaco y el alcohol, son hábitos que ayudan a mantener los niveles normales de PIO:

  • Alimentación saludable y variada: Los expertos recomiendan adoptar una dieta lo más variable posible. Existen muchas enfermedades estrechamente relacionadas con estados de estrés oxidativos en el organismo, para disminuir su efecto es necesario incluir en nuestra dieta alimentos ricos en antioxidantes: brócoli, tomate, frutos rojos, legumbres, aceite de oliva virgen, ajo, frutos secos…

  • Evitar la sal y el azúcar refinado: Adoptar una dieta saludable incluye evitar una serie de alimentos como la sal, las harinas y los azúcares procesados que podemos encontrar en todo tipo de alimentos procesados, como la comida rápida y la bollería industrial.

 

Tratamiento de la hipertensión ocular

El especialista determinará mediante un estudio ocular el tratamiento más adecuado para cada caso. El tratamiento dependerá principalmente de la causa original de la hipertensión ocular. Muchos de estos medicamentos pueden desarrollar efectos secundarios que obligan a los expertos ópticos a supervisar la PIO y actuar solo si se muestran signos de glaucoma.

Colirios, gotas bloqueantes, inhibidores e incluso cirugía del glaucoma, son los posibles tratamientos que puede recomendarte el profesional para tratar la hipertensión ocular.

¿Qué es la presión intraocular?