La migraña ocular o migraña oftálmica es un problema común que se caracteriza por un dolor en un lado de la cabeza o alrededor del ojo, precedido por una serie de síntomas visuales. ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Cómo puedo tratarlo?

Gran parte de las personas se sorprenden al saber que existe más de un tipo de migraña. Normalmente, cuando pensamos en migraña, nos viene a la mente el agudo y continuo dolor de cabeza característico de la migraña común. Pero existen otras formas clínicas de migraña que afectan directamente a la visión sin presentar necesariamente dolores de cabeza. Es lo que se conoce como migraña ocular.

La migraña ocular tiende a presentarse en adultos jóvenes, principalmente a mujeres. Es una condición que afecta aproximadamente al 20% de la población y al 50% de las mujeres. Si has sufrido alteraciones en la visión y en ocasiones acompañados de dolores de cabeza, tal vez hayas sufrido una migraña ocular.

 

¿Qué es la migraña ocular?

La migraña indolora que involucra distorsiones visuales se conoce como migraña ocular. Son trastornos temporales que pueden afectar a uno o a ambos ojos. Este tipo de migraña puede o no desarrollar el clásico dolor de una migraña común. Por norma general, no suele dejar secuelas y tienden a desaparecer a la media hora sin necesidad de tratamiento.

En cambio, si este trastorno visual es seguido de un dolor de cabeza intenso, generalmente localizado en un lateral de la cabeza, se denomina migraña con aura. Lo sufre aproximadamente un 30% de la población que suele tener ataques de migraña, y los trastornos visuales que lo acompañan se conocen como “auras”.

Normalmente las auras son síntomas que preceden el dolor de cabeza y otros síntomas de la migraña común, y en ocasiones pueden aparecer horas antes del dolor como señal de advertencia.

Qué es la migraña ocular

 

¿Cuáles son los síntomas de la migraña ocular?

Aunque no suelen durar mucho tiempo, los síntomas de la migraña ocular son varios, en los que se encuentra una gran variedad de alteraciones visuales. Alrededor del 60% de los casos, los pacientes antes de desarrollar los síntomas de migraña suelen experimentar una serie de señales que los advierten, días o semanas antes, del próximo episodio. Estas señales pueden ser cambios de humor, cansancio o ansias por ciertas comidas.

  • Quienes sufren migraña ocular tienden a presentar un punto ciego (escotoma) que se agranda en su campo visual. Un escotoma provoca la ceguera parcial de la persona, pero no provoca una pérdida total de la visión.

  • Además, el afectado notará en su visión luces brillantes, destellos o parpadeos, así como líneas en zigzag.

  • En ocasiones, la migraña relacionada con la retina (migraña retinal) puede provocar ceguera temporal. Aunque por los síntomas presentados puede parecer más preocupante que una migraña común, en realidad, se trata de una patología benigna.

 

Las manifestaciones de auras durante una migraña son muy variadas y pueden ser categorizadas en tres grupos:

  • Negativas: son las auras que restan el campo visual del afectado (escotomas, hemianopsias).

  • Positivas: auras como los destellos, distorsiones o la visión fragmentada, son las que crean imágenes visuales falsas.

  • Complejas: son los casos donde las imágenes se ven alteradas. Pueden afectar al color (discromatopsia) o al tamaño de los objetos que tenemos delante (micropsia, macropsia)

Las migrañas con aura no son estrictamente oculares, pueden incluir otros trastornos independientes a la vista: aura sensitiva, aura del lenguaje, aura motora…

Los síntomas visuales de la migraña ocular pueden interferir en las actividades del día a día de las personas que lo padecen. Actividades como leer, escribir o conducir, serán prácticamente imposibles, y en el caso de la conducción, se deberá de evitar para no poner en riesgo nuestra seguridad.

 

¿Qué causa la migraña ocular?

1. Base genética

Según la Organización Mundial de la salud (OMS) existe una relación directa entre la migraña y la genética. Es habitual encontrar familiares con esta misma condición, lo que aumenta las posibilidades de padecer migraña ocular.

 

2. Cambios hormonales

Las migrañas también han sido relacionadas con las hormonas femeninas: los estrógenos. Debido a que la fluctuación de estas hormonas precede al periodo menstrual, los expertos creen que la caída de hormonas es lo que desencadena la migraña, ya que favorecen la dilatación de los vasos sanguíneos alrededor del cerebro. Por este motivo las mujeres tienen más riesgo de padecerlas. En otros casos, las mujeres tienen a desarrollar migraña ocular durante el embarazo o la menopausia. Los medicamentos hormonales, como los anticonceptivos, también puede desarrollar nuevos episodios.

 

3. Dieta

Los desencadenantes de la migraña ocular pueden estar muy relacionados con determinados alimentos que solemos ingerir habitualmente: la comida procesada, el alcohol (especialmente la cerveza y el vino), el queso curado, el chocolate o el consumo excesivo de cafeína. Saltarse comidas o estar en ayunas también puede favorecer el desarrollo de migraña ocular.

 

4. Estados emocionales

El estado de ánimo puede influir directamente en la salud ocular. En nuestra vida diaria sufrimos disparos emocionales que pueden aumentar el riesgo de padecer una migraña ocular: estrés, ansiedad, tensión…

No disponemos de estudios científicos que determinen exactamente el desencadenante de la migraña ocular, pero lo más probable es que se deba a su base genética. Algunos estudios confirman que en el 70% de los casos, las personas sufren migraña ocular porque tienen antecedentes familiares. Ciertos genes que los padres trasmiten a sus hijos hacen que sean más proclives a desarrollar este problema ocular.

 

¿Por qué hay personas que padecen migraña ocular sin dolores de cabeza?

Se desconoce la razón por la que existen casos de migraña ocular sin dolores de cabeza antes o después de cualquier distorsión visual. Los expertos han descubierto que la luz puede estar muy involucrada en todos los episodios de migraña, incluso en gente invidente. Esto sugiere que vías nerviosas adicionales pueden desempeñar un papel en los síntomas de migraña, vías que no están asociadas a la visión.

 

¿Cuál es el tratamiento para la migraña ocular?

El tratamiento es similar a la de una migraña normal; guardar reposo, intentar relajarse lo máximo posible y evitar la luz directa y ruido durante la etapa más aguda de la crisis. Los cambios en el patrón del sueño también pueden desencadenar una migraña ocular. Por eso si tienes falta de sueño, cansancio o tu calidad de sueño es mala, procura recuperar el sueño perdido y recuperar un ritmo normal que te permita descansar.

Si estos episodios son muy continuos, nuestros ópticos aconsejan siempre someterse a una exploración ocular completa para descartar otras patologías más complejas.