Creemos que la pinguécula suele afectar pasados los 40 años, aunque estos bultos pueden aparecer en la gente más joven. Nuestros hábitos y la poca atención que le prestamos a nuestros ojos a la hora de protegerlos se han convertido en las principales causas de este problema ocular. 

¿Qué es la pinguécula?

La pinguécula es una degeneración de la conjuntiva, membrana mucosa que cubre la parte exterior del globo ocular. Se manifiesta a través de un tumor benigno, concretamente en la parte de la esclerótica (parte blanca del ojo), dando lugar a un pequeño bulto del tamaño de una lenteja y con un aspecto amarillento o de color blanco. Generalmente no afecta a la visión, ya que no suele llegar a cubrir la córnea.

Estos bultos suelen aparecer con mayor frecuencia en el lado del ojo más próximo a la nariz y aunque tienden a afectar a las personas mayores, pueden aparecer en personas más jóvenes con una gran exposición solar.

La pinguécula no presenta en ningún momento un peligro para nuestra visión, ya que no se adentra en la córnea. Sin embargo, aunque en los inicios puede pasar desapercibido durante meses, llega un momento en que el paciente empezará a sentir molestias oculares y el bulto en el ojo ya sea fácilmente perceptible.

Pinguécula

 

Síntomas de la pinguécula

Tal y como hemos mencionado, la primera manifestación de la pinguécula es un pequeño bulto en la parte blanca del ojo. Por lo general no suele generar mayores síntomas, a no ser que se irrite, en este caso puede producir molestias oculares tales como:

Irritación en el ojo: sensación de tener algo en el ojo

Ojo seco: la pinguécula puede reducir la producción de lágrimas, lo que conlleva a ocasionar la sequedad del ojo.

Ojo rojo: los vasos sanguíneos se hacen visibles alrededor de la zona afectada.

 

Posibles causas de la pinguécula

En el caso de que la pinguécula se inflame, puede dar lugar a una pingueculitis. Esta inflamación se debe a:

Exceso de radiación solar: la exposición prolongada a los rayos de sol puede acabar en el desarrollo de una pingueculitis. Por ello, es aconsejable utilizar siempre gafas de sol que cumplan con los requisitos legales y de seguridad de la UE (sello CE) y que tengan filtro UV.

Exposición al viento y contaminación: los ojos están continuamente expuestos al exterior, esto significa que el viento y todo lo que arrastra, residuos de polvo y contaminación, acaban directamente en nuestros ojos.

Ojo seco: aunque no es siempre el caso, aquellos que sufren el síndrome del ojo seco son más susceptibles a padecer pingueculitis.

 

Tratamiento de la pinguécula

Al ser una condición benigna, no requiere de tratamiento. Si las molestias se prolongan, podemos utilizar lágrimas artificiales para humectar el ojo y reducir los síntomas del ojo seco. En el caso de inflamarse por las condiciones mencionadas, se puede tratar con medicamentos anti-inflamatorios.

Si por motivos estéticos queremos eliminarlo por completo, existe la opción de realizar una escisión quirúrgica, aunque debemos de saber que la pinguécula tiende a volver a aparecer. Lo mejor es acudir a un especialista que analice y valore la gravedad del problema para recibir un tratamiento totalmente personalizado.

 

 

Fuente: http://conjuntivitis.net/pinguecula/

https://longitudeonda.com/index.php/5-informaciones-claves-sobre-pinguecula-y-pterigion/