El daltonismo o deficiencia del color, es un problema genético que dificulta a la persona distinguir ciertos colores, principalmente los verdes de los rojos y, a veces, los azules.

Muchas veces no somos conscientes de toda la información que percibimos a través de los ojos. Los colores pueden decirnos mucho sobre un objeto, una persona o un espacio, y gracias a ellos tomamos muchas decisiones en nuestro día a día: si vemos que una fruta tiene un color oscuro, rozando el negro, lo más seguro es que la tiremos; si vemos que alguien tiene un color pálido ya intuimos que no se encuentra bien.

Tal como hemos explicado en otros artículos, el ojo humano solo es capaz de percibir un rango limitado de colores, resultado de la combinación de los colores primarios: rojo, verde y azul. La gama cromática resultante de estas combinaciones se denomina “espectro visible”.

En realidad, los colores no son más que longitudes de onda de la luz que refleja un determinado objeto. Cuando la luz incide sobre un objeto, este funciona como un filtro y absorbe parte del espectro visible mientras que refleja el resto, que es captado por nuestros ojos. El césped es verde porque absorbe todos los colores y refleja la porción verde del espectro visible.

Nosotros percibimos estas ondas por medio de unas células presentes en el ojo, especialmente sensibles a los colores primarios. Este tipo de células son los conos, cada uno de los cuales está conectado al nervio óptico, encargado de transmitir al cerebro toda la información que percibe el ojo. A su vez, existen tres tipos de conos: unos detectan el color rojo, otros el verde y otro el azul. Cuando un tipo o más de conos no funciona como debería, o simplemente está ausente, es cuando ocurre el daltonismo. Con esta premisa, pueden existir múltiples variantes de este trastorno visual y a distintos niveles. Podemos clasificar tres tipos de daltonismo:

 

1.Dicromatismo: Los que sufren este tipo de daltonismo solo disponen de dos tipos de conos, por lo que no existe un fotorreceptor específico encargado de recoger uno de los colores primarios. De esta forma, los otros dos conos desempeñan la función del primero. Si el receptor defectuoso es el del rojo, la persona no podrá distinguir el rojo ni sus combinaciones.

2.Tricromatismo anómalo: En este caso la persona dispone de los tres tipos de conos, el problema surge porque los tres poseen alguna deficiencia que los impide funcionar con normalidad.

3. Acromatismo: Este nivel de daltonismo es el más grave de todos, permitiendo al individuo apreciar diferencias únicamente en escala de grises.

 

Existen casos, donde la perturbación en la visión es tan leve que las personas no saben ni que la tienen. Para poder detectar el nivel de daltonismo que tiene una persona existen una serie de pruebas subjetivas. Estas pruebas están basadas en tamaños y colores dentro de una figura circular, en la que se “esconde” un número que solo es identificable por las personas con una buena percepción de los colores.

 

Prueba_daltonismo

 

Si queremos saber si nuestro hijo sufre daltonismo, tenemos que estar muy atentos a señales muy habituales tales como: observar cómo colorean los dibujos o dificultades a la hora de aprender los colores. El daltonismo en la edad escolar puede provocar problemas en el aprendizaje.

 

 

Fuente: https://www.imo.es/es/daltonismo-dificultad-distinguir-colores

https://www.aao.org/salud-ocular/enfermedades/daltonismo