Las cataratas causan más problemas de visión que cualquier otra condición o enfermedad ocular, y las probabilidades de padecerlas aumentan a partir de los 40 años.

Las cataratas es una condición ocular que desconoce gran parte de la población, aproximadamente el 80% de los españoles tiene poco o ningún conocimiento sobre esta enfermedad ligada al proceso natural del envejecimiento.

Estudios elaborados por la Sociedad Española de Cirugía Ocular Implanto-Refractivo (SECOIR) revelan que el 16% de la población cree que existen otras alternativas a la cirugía para el tratamiento de las cataratas y que un 41% cree que para conseguir los mejores resultados es necesario esperar a que la catarata se desarrolle por completo.

Existe un gran desconocimiento acerca de esta afección que se ha convertido en la principal causa de ceguera en el mundo y que afecta a más del 50% de la población mayor de 65 años.

En el siguiente artículo hablaremos sobre las cataratas, los tipos que existen, qué las causa, cómo tratarlas… Un resumen de todo lo que necesitas saber acerca de esta condición que afecta a gran parte de la población adulta.

 

¿Qué es la catarata?

Para entender qué es la catarata y cómo afecta, es necesario saber qué es el cristalino.

El cristalino es una estructura transparente que se encuentra entre el iris y el humor vítreo. Esta lente biconvexa actúa a modo de lente fotográfica, cuya función principal es enfocar correctamente los objetos, proceso conocido como acomodación. La luz procedente de los objetos llega al cristalino y es desviada y concentrada en un punto, de la misma forma que lo hacen las cámaras fotográficas. Para realizar su función, el cristalino tiene la capacidad de modificar su curvatura y espesor, esto le permite variar su potencia refractiva y enfocar objetos a diferentes distancias.

Qué son las cataratas

Cuando el cristalino pierde su transparencia, los rayos de luz no llegan con normalidad hasta la retina, lugar donde se forman las imágenes. Por este motivo, cuando el cristalino se opacifica, impide el paso nítido de la luz procedente de los objetos, esto se traduce en una pérdida progresiva de la visión, es lo que se conoce como catarata.

Ver con catarata es parecido a mirar a través de un cristal empañado. Con catarata las cosas pueden parecer borrosas, nubladas o menos coloridas. En la mayoría de los casos está relacionada con la edad y se desarrollan de forma gradual. Por este motivo, es probable que el afectado no perciba de inmediato el problema.

 

Tipos de catarata

La catarata es la principal causa de ceguera en el mundo, aproximadamente 17 millones de personas padecen ceguera evitable por catarata, y aunque están principalmente asociadas a la edad, existen casos de cataratas congénitas, presentes al nacer o poco tiempo después.

 No existe un solo tipo de catarata, a continuación, diferenciaremos tres:

  • Catarata Subcapsular: es aquella que afecta a la parte trasera del cristalino. Son las personas con diabetes o que toman medicamentos con altos dosis de esteroides los que corren un alto riesgo de sufrir este tipo de catarata.

  • Catarata Nuclear: en este caso la catarata se desarrolla en la zona central del cristalino. Este tipo de catarata está asociado directamente al envejecimiento.

  • Catarata cortical: comienzan como opacidades blanquecinas en forma de cuña situadas en el borde exterior de la corteza de la lente y se extienden poco a poco al centro de forma radial.

 

¿Qué causa las cataratas?

El 80% de los casos, la catarata se relaciona con la edad, ya que el envejecimiento conlleva cambios en nuestro organismo que favorece al desarrollo de esta condición. El cristalino está compuesto mayoritariamente por agua y proteínas que mantienen la lente libre de irregularidades y totalmente transparente, permitiendo que la luz pase hacia el interior del globo ocular sin ningún problema.

Con la edad, los procesos oxidativos afectan al cristalino, limitando así sus funciones: pierde su elasticidad y capacidad de acomodación, dando lugar a la presbicia o vista cansada; además, las proteínas que componen el cristalino pueden formar pequeños cúmulos que dificultan el paso de los rayos de luz, lo que conocemos como cataratas.

Pero es un error pensar que las cataratas se limitan a la edad, tal y como hemos mencionado, esta condición también puede aparecer desde el nacimiento o verse propiciadas por diferentes factores ajenos al paso del tiempo.

  • Sobreexposición a la radiación ultravioleta (UV) solar o de otras fuentes

  • Diabetes

  • Hipertensión

  • Miopía alta

  • Consumo prolongado de medicación con corticoides

  • Medicación con estatina (para la reducción del colesterol)

  • Tabaco

  • Casos de catarata en la familia

 

Síntomas de cataratas

En las primeras fases de catarata, el paciente no notará cambios significativos en la calidad ni en la cantidad de su visión. Con el tiempo notará como su visión se vuelve poco a poco más borrosa y los colores comienzan a perder calidad. El afectado notará más sus efectos en situaciones como en la conducción nocturna; las luces de los coches deslumbran más de lo normal, la luz del sol o el de una lámpara parece brillar con más intensidad.

Síntomas catarata

Entre los síntomas más comunes de cataratas se encuentran:

  • Visión borrosa y, en ocasiones, doble

  • Sensibilidad a la luz (fotofobia) y deslumbramientos. Esto perjudica la visión en los días soleados

  • Disminución de la sensibilidad a los colores y contrastes

  • Molestias a la hora de conducir por la noche

  • Modificaciones frecuentes en la graduación de las gafas

  • Repentina mejoría de la visión de cerca y posible aparición de miopía

 

Prevención de cataratas

La posibilidad de prevenir las cataratas es un tema polémico, pero es cierto que existen hábitos que favorecen a su desarrollo y que, además, podemos evitar. La primera regla general para disfrutar de una buena salud ocular es proteger adecuadamente nuestros ojos de los rayos ultravioleta (UV).

Durante el verano nos centramos en proteger la piel, pero la protección ocular queda en un segundo plano. Las gafas de sol compradas en un establecimiento óptico no son simplemente una moda, aportan una protección clave para nuestros ojos. Los rayos solares absorbidos por la córnea y el cristalino tienen un impacto directo y acumulativo. Pero a diferencia de lo que ocurre con la piel, las células del ojo no tienen la capacidad de regenerarse, por lo que todo el daño provocado por la sobreexposición solar es acumulativo, y puede acabar desarrollando cataratas.

Una dieta rica en Omega-3 y vitaminas C puede ayudar a que el ojo mantenga su funcionamiento con normalidad. Esto se traduce en una visión de mayor calidad y con menos riesgo de padecer enfermedades como la catarata.

 

Tratamientos para las cataratas

En las primeras etapas de la enfermedad, los síntomas pueden contrarrestarse temporalmente a través de gafas. No es hasta que la catarata empieza a afectar realmente en tu día a día, cuando la cirugía se vuelve en una opción más que aconsejable.

El procedimiento quirúrgico para eliminar las cataratas es totalmente eficaz y seguro, que actualmente permite realizar la intervención sobre el cristalino de forma temprana.

La facoemulsificación es la técnica más avanzada para el tratamiento de las cataratas. Consiste en el uso de ultrasonidos o del láser de femtosegundo, para disolver y extraer el cristalino dañado, para posteriormente sustituirlo por una lente intraocular artificial. La intervención dura aproximadamente dos horas, para luego disfrutar de una nueva lente que dura toda la vida y nunca pierde su transparencia.