La administración pública es la encargada de determinar si un juguete es apto o no para los niños, pero a pesar de todo el esfuerzo por ejercer este control, hay muchos objetos que se cuelan en nuestras casas en forma de juguetes y que en realidad pueden provocar daños en nuestra salud.

Uno de estos objetos con apariencia de un juguete inofensivo son los punteros láser, que con el tiempo se han vuelto populares entre los más jóvenes. A primera vista pueden parecer inofensivos, pero la realidad es muy diferente. Al ser un objeto popular entre los más pequeños, desconocen las precauciones de uso y por lo tanto su riesgo.

Aunque es España no se han registrado cifras de accidentes por punteros láser, en Reino Unido podemos contabilizar hasta 150 casos. Cinco niños fueron protagonistas de un estudio para explicar las quemaduras que habían sufrido en la mácula (estructura anatómica clave para ver con claridad los detalles y movimientos) tras ser apuntados por un puntero. Con el tiempo, las quemaduras mejoraron, no obstante, los niños continuaban con problemas de visión.

Puntero Laser

 

La potencia de tu puntero láser es alta

Como es de esperar, cuanto más alta sea la potencia de un puntero láser, más alta es la probabilidad de que cause lesiones.

Para que estos objetos sean considerados de riesgo mínimo no deberán de sobrepasar los niveles de radiación y luz exigidos de la clase 1. Estos no deberán de superar los 5 milivatios de potencia de salida, de esta forma, si el láser es dirigido directamente al ojo, nuestro mecanismo natural será capaz de parpadear y alejarse a tiempo sin sufrir ningún daño. No obstante, en el mercado existen punteros de clase 2 y 3, siendo los de clase 3 los más peligrosos, superando los 5 milivatios de potencia de salida. En estos casos, el tiempo que tardan nuestros párpados en cerrarse no es suficiente para proteger el ojo, recibiendo así toda la luz, que en este caso está por encima del umbral de seguridad.

 

¿Cómo saber si la potencia de tu puntero láser es alta?

Otro de los problemas, es que la mayoría de estos productos carecen de etiquetas o no son debidamente etiquetados, lo que impide saber al usuario la potencia real del puntero.

No obstante, podemos tener en cuenta los siguientes puntos para hacernos una idea a simple vista de la potencia que puede tener nuestro puntero láser:

  • Si es un puntero pequeño y funciona con pilas de botón, probablemente su potencia sea menos de 5 milivatios.
  • En cambio, si se trata de un puntero del tamaño de un bolígrafo o de una linterna y funciona con baterías AA o AAA, lo más probable es que supere la potencia mínima de seguridad.
  • Los punteros que vienen con su propio cargador lo más seguro es que su potencia de salida sea superior a los 5 milivatios.
  • Los punteros más comunes entre los más pequeños son los que poseen diferentes tapas con diferentes patrones que poder proyectar. Aunque parezcan inofensivos, estos punteros también pueden superar el umbral de seguridad.

El riesgo para la salud visual de los punteros láser es conocido por los expertos, pero no tanto por el usuario. Su peligrosidad tiene lugar no solo en el desconocimiento, también en el fácil acceso que tienen estos supuestos juguetes al mercado, especialmente al mercado más joven.